lunes, mayo 18, 2020

Alguien enciende una luz

El lugar del cielo donde comienza el otoño

Juan Guerrero

A propósito del más reciente libroAlguien enciende una luz, del poeta venezolano, Néstor Rojas.

  Siempre es grato y llena de regocijo leer un buen libro, como este de Néstor Rojas (Venezuela, 1961), Alguien enciende una luz, editado en España en el presente año. En este libro de Rojas hay un ritmo poético como ondulación marina. Un delicado oleaje que acaricia y agita el poema, se siente una brisa que acaso despoja la memoria, la hace sal y revelación.

  Es un libro de alta riqueza idiomática. Bien estructurado en sus 55 textos y con mejor temática. Los títulos se incorporan al cuerpo de sus poemas. De tonos bajos en su prosa poética, mientras se construye y reconstruye infinitamente. Todo lo que el poeta señala el tiempo, como gran demiurgo, lo deshace, irremediablemente es devastado, convertido en olvido, una huella blanca en la nieve, intrascendente. 

  El cielo para Néstor Rojas es un lugar, el sitio exacto del reposo donde el padre resplandece como un talismán. Su libro puede resumirse en estas y otras imágenes: “Nadie escapa a la soga del tiempo”, “Como sombra acorralada por el sol”, “Cerca de las aguas del alma”, “Yo soy tu forma muriendo”, “La noche es una sustancia viva”, “La ciudad duerme sobre el blanco”, “Somos criaturas literarias en las aguas del sueño”

  Este libro es alma, historia, tiempo/muerte, sombra/luz. Es también un padre que asciende y es cielo, sombra y luz en la historia que infinitamente fluye. El tiempo en este libro se trasmuta en luz, reflejo de oscuridad y penumbra. 

  Rojas describe y nombra su propio cielo/paraíso, desdoblándose en los huesos de un padre que es luz, calidez que transita la memoria y el recuerdo, donde la oscuridad se “escucha” y es sonido de lluvia. 

  El libro mantiene una estructura (textos con largos paréntesis) donde el poeta introduce otra historia/memoria, y en momentos, aparecen como honduras, otras distantes historias que se entrelazan y mencionan siempre al padre que se hace carne y sangre, y es siempre cielo y eternidad.

  Es una poesía de tono confesional que reflexiona sobre la muerte, el tiempo, la memoria de eso oculto y sólo la lucidez acerca el resplandor/esplendor de un padre que brota, se continúa en el hijo que lo construye infinitamente (“el otro nombre con el que me llamo”) en su cotidiano existir.

  Existen ciertas claves discursivas, como por ejemplo “Volviste al comienzo del libro”, que indican cierta circularidad en su lectura. Es recurrente en la construcción de imágenes que llevan a la luz, a todo aquello que resplandece y refleja hasta lo infinito. Es un libro “solar” que brilla en cada imagen, una prosa poética que deslumbra. Es también el otro espacio, nieve/frío donde el poeta vive su añoranza. Son los huesos del padre que se diluyen en la nieve mientras la mirada, desde una ventana, presencia esa íntima huella que queda adherida a lo atemporal, donde sólo la memoria rescata ese instante de lucidez donde “La vida de un hombre tiene el mismo fin que el vuelo de un pájaro”.

La Piedad, mayo de 2020. 

miércoles, mayo 13, 2020

De Bolívar a Wilexis


Lecturas de papel

De Bolívar a Wilexis

Juan Guerrero (*) 

Cuando huían de isla en isla por la persecución de las fuerzas navales españolas, Brión, Bolívar y su amante Pepita Machado, fueron a refugiarse a un casi desolado islote en el Caribe, allí tuvieron que asaltar una pequeña hacienda, hacer prisionero a su dueño y robarle sus gallinas. Es también esta, parte de la vida de nuestros héroes. Luis Brión, por ejemplo, también fue un corsario de siete mares, aventurero, comerciante y prócer. Ocurre también con Ezequiel Zamora, dudoso comerciante y hasta forajido cuatrero. Ni hablar del coronel Jacinto Lara, quien con su propio sable degolló en las orillas del Caroní a 29 indefensos sacerdotes, antes les mando desnudar, los arrodilló, degolló uno a uno, los mandó incinerar y los lanzó al río. 

En su obra, La provincia de Guayana en la Independencia de Venezuela, Tomás Surroca y de Montó narra el enfrentamiento, entre manotazos y empujones, que protagonizaron Bolívar y Piar por el alijo de joyas y demás objetos de oro y plata que habían “expropiado” a las familias pudientes de Angostura. -Ambos querían quedarse con el botín, dice Surroca.

Esto de la pulcritud, de la moralidad químicamente pura en los prohombres es una fantasía que construye la imaginería de beatos trasnochados. No resta en nada, sin embargo, el aporte que dieron en su momento a la causa de la libertad nacional.

  El glorioso ejército libertador venezolano estuvo formado por brillantes oficiales de principios y valores con alta moral, pero también hubo sus dudosos integrantes. Las montoneras de Boves arrasaron y diezmaron medio país. Una vez muerto el taita, los bandoleros del jefe quedaron desamparados hasta que surgió otro taita que los fue recuperando y formando como miembros de un ejército regular. Antes, por pueblo que pasaban pueblo que arrasaban, violando mujeres, empalando hombres y descuartizando niños.

  Los procesos de liberación de las sociedades en muchos momentos han estado protagonizados por hombres que inicialmente no fueron tan santos ni éticos, mucho menos moralistas. La historia del bandolerismo está plagada de nombres que, como el emblemático Robin Hood de los bosques, se convierten en salvadores sociales y la historia popular les ampara porque ellos les protegen.

Si se revisa este tema se verá que los bandoleros, llamados también bandidos, brigantes, forajidos, salteadores, gauchos, cangaceiros, guerrilleros, chusmeros y en la Venezuela del siglo XXI, pran (Preso Reincidente Asesino Nato) es heredero de esa tradición milenaria de quien actúa al margen de las leyes legítimamente constituidas por el Estado y se aparta para establecer su propio sistema de relaciones, quitándole a unos (generalmente bienes materiales) para provecho propio y colectivo.

Posiblemente el primer bandolero de la historia de Venezuela fue el zambo Juan Andrés López del Rosario, conocido en la historia por el remoquete de cimarrón Andresote, quien en el siglo XVIII (1730) contrabandeaba con los holandeses burlando las leyes del imperio español, conjuntamente con otros comerciantes blancos criollos.

  El bandolerismo, como lo han explicado los especialistas, se encuentra en el “límite entre la delincuencia y la rebelión social” porque al desafiar la autoridad del Estado necesariamente se apartan de lo socialmente aceptado y se refugian en zonas (originalmente en las montañas, desiertos y lugares apartados) donde encuentran apoyo de las poblaciones menos favorecidas socialmente, generalmente empobrecidas y desvalidas.

  Al dar una somera explicación sobre el origen y presencia histórica del bandolerismo no estoy, en modo alguno, avalando ni defendiendo estas prácticas, en todo caso, indicando que no es un fenómeno único en Venezuela. Desde los griegos, el medioriente, Roma, la Hispania antigua y el resto de Europa y hasta los ninjas del Japón, hay toda una tradición de esta realidad que no puede obviarse, ni mucho menos entender como resultado de la descomposición social de una nación. Es algo mucho más complejo.

Es tan ancestral este fenómeno del bandolerismo que ha sido reflejado en la cultura de casi todas las sociedades. Poesía, música, canciones, (la picaresca hispánica se nutre de estas historias), representaciones teatrales y hasta advocaciones para identificar a sus líderes, más allá de su heroísmo, en su santificación. Esto se observa en la veneración que a muchos de ellos se les tiene, en Argentina, Colombia, México y en nuestro mismo país (ver mi artículo En capilla ardientehttps://www.reportero24.com/2012/12/06/juan-guerrero-en-capilla-ardiente/ ).

Es tan complejo este fenómeno del bandolerismo que, por la utilización de códigos en el uso idiomático y demás expresiones, han terminado convirtiéndose en neologismos y con ello, enriqueciendo las lenguas nacionales. Por sólo mencionar un caso, todo el vocabulario construido por la experiencia del narcotráfico. Toda la experiencia que en materia militar han aportado las prácticas guerrilleras y la vida del guerrillero. En fin, que si bien este tema es sumamente delicado para su comprensión es necesario tener amplitud de mente para entender que en los procesos sociales de extrema sobrevivencia, la presencia del bandolerismo generalmente, por la experiencia, sagacidad y capacidad de resistencia para sobrevivir de sus integrantes, han terminado por imponerse frente a la extrema barbarie de grupos y sistemas terroríficos. Caso los grupos de la cosa nostrala camorramafia italiana, norteamericana, francesa que colaboraron con los aliados para la liberación de gran parte de Europa en la II Guerra Mundial.

 La historia reciente de Wilexis Alexander Acevedo Monasterios, conocido como el Wilexisnombrado por el régimen socialista “juez de paz” para los barrios de Petare ya había sido alertada, en sus artículos, por el investigador social y pedagogo, Alejandro Moreno Olmedo, sacerdote quien vivió poco más de 30 años en los barrios de Petare. Sus estudios sobre la violencia y el desmembramiento familiar (familia matricéntrica) son un alerta para el Estado y su liderazgo político que nunca le tomaron en cuenta. Ahora vivimos las consecuencias de este fenómeno que fue estudiado y advertido por Olmedo en sus numerosos trabajos y artículos.

  La evidencia histórica nos indica que estos personajes (como el Wilexisy sus grupos y bandas, surgen en épocas extremas de padecimientos sociales, políticos, económicos, por guerras, catástrofes naturales, revoluciones o pandemias. 
  No sabemos si mañana, por aquello de la “consciencia en sí, para sí y para con el otro”, encontremos en esos venezolanos “de orilla” a nuestros primeros aliados.

(*)  camilodeasis@hotmail.com   TW @camilodeasis   @camilodeasis1

miércoles, mayo 06, 2020

El riesgo inminente

Lecturas de papel

El riesgo inminente

Juan Guerrero (*) 

  Lo diré de entrada. En Venezuela el verdadero y real riesgo es que termine, por decisión de las tres grandes potencias mundiales, Rusia, EEUU y China, dividida en varias zonas de protección, con la aprobación de los países que conforman el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.Ya ha habido experiencias dolorosas sobre esto. Korea y Alemania son ejemplos tristes de estas decisiones de soluciones parciales de conflictos con heridas casi eternas. 

  Veamos. A la fecha, Venezuela se encuentra entre las cinco (está de número cuatro) naciones en el mundo, con mayor riesgo alimentario en su población. Cerca de nueve millones y medio de personas sufren de hambre, malnutrición, desnutrición o desnutrición severa. Lo indica un informe del Programa Alimentario Mundial, agencia adscrita a las Naciones Unidas.

  Poco más de cinco millones y medio de venezolanos han debido huir del país, por razones socioeconómicas, básicamente, y otro más por persecución política. Es la primera vez en la historia latinoamericana que se experimenta este fenómeno de emigración, éxodo o exiliomasivo en la población de un solo país

  La industria energética, agropecuaria, las organizaciones financieras, la industria automotriz y de autopartes, los medios de comunicación, entre otras organizaciones y entes del desarrollo económico, han sido destruidos o funcionan con muy poca capacidad de producción y en constante riesgo de paralización. 

  Es la primera vez en la historia de la humanidad que un país, su Estado e instituciones, son copados, asaltados por los grupos de la delincuencia organizada, organizaciones criminales del narcotráfico y el terrorismo internacional. Como resultado, otro Estado democrático y países aliados, han ejecutado decisiones legales para capturar al presidente, declarado ilegítimo, de Venezuela y demás colaboradores inmediatos, indicando precio por su captura, por ser jefes de bandas de narcotraficantes y del terrorismo internacional.

 Entre 2014 y 2019, denominado como el quinquenio de las guarimbas, las masivas manifestaciones, protestas, plantones, refriegas (indicado por las organizaciones de derechos humanos) calculan un promedio de 100 mil personas víctimas de la violencia del Estado, entre asesinados, desaparecidos, torturados, secuestrados o reprimidos, bien por acción directa de las fuerzas militares-policiales, o paramilitares. Por otra parte, indirectamente, por omisión o desidia del régimen totalitario, más de 500 mil venezolanos han muerto, al no dotar a los centros de atención médica y proteger a la población, sometiéndola a una planificada escalada de restricciones alimentarias y de servicios públicos: agua potable, electricidad, gas doméstico, gasolina y otros combustibles.

  Oficialmente el venezolano devenga un sueldo mínimo, mensual, de 2,2$ siendo que el sueldo base mundial es de 2,3$ al día. Semejante distorsión de la realidad ha aumentado la brecha de una población, que sobrepasa ya el 88$ que vive por debajo de la pobreza.

  La población venezolana, a la fecha, se encuentra en más del 75% conformada por personas mayores de 50 años. Por lo tanto, una población malnutrida, envejecida, donde el Estado de Derecho en la práctica no existe, sometida diariamente a la planificada incertidumbre alimentaria y médico-sanitaria, golpeada psicológica y sistemáticamente por la propaganda del régimen totalitario en la violencia, represión, odio y brutalidad aprendidas. Que está total y absolutamente desarmada y sin orientación ni organización política para su defensa colectiva. Está en estos momentos en una fase de sobrevivencia, de resistencia pasiva frente al inmenso y colosal aparato represivo de un régimen totalitario y criminal. 
  Creo, dolorosamente, que los eventos de protestas que puedan darse en estas condiciones, son de naturaleza anárquica, por desesperación de una población que progresivamente ha sido sometida a su aniquilación.

  Como ya ha sido una y otra vez denunciado, la invasión de fuerzas militares extranjeras en territorio venezolano ha sido una larga planificación, tanto del crimen organizado, las bandas del narcotráfico y las organizaciones del terrorismo internacional, básicamente del medioriente, que se han infiltrado en todas las instituciones del Estado, incluyendo en la seguridad, militares y entes policiales.

  En las actuales circunstancias no es posible continuar arengando a la población malnutrida venezolana con más sacrificio. Ya ha sido suficiente en más de 20 años de sometimiento planificado para controlarla, saquearla y destruirle hasta su memoria histórica y cultural.

  Internamente los únicos capacitados para enfrentar a estas bandas y megabandas posicionadas en el Estado, son las fuerzas armadas nacionales quienes poseen la formación y las armas de guerra para lograr un cambio real. Ellos y el liderazgo político opositor deberían estar al frente para formular las estrategias, los acuerdos, a corto, mediano y largo plazo. Tanto unos como otros, tienen, necesariamente que contar con la ayuda externa militar que garantice la unidad de la nación como un todo. De otro modo, alargar la agonía de la población venezolana, que muere diariamente, es apostar por el riesgo inminente de la anarquía generalizada y la real posibilidad de las decisiones que se darían en acuerdos de potencias mundiales, bajo el pretexto de la paz internacional, que sometería al territorio a una, dos o más divisiones y el tutelaje de fuerzas extranjeras.

  En la agudizada y prolongada agonía nacional de sobrevivencia, los únicos que pueden detener la avalancha de la anarquía generalizada y la muy posible división de la nación, son los militares probos y apegados a la constitución y las leyes, junto con el liderazgo político honesto de la oposición, por muchos desaciertos que unos y otros hayan cometido. En esta hora de extremo riesgo nacional, preservar la unidad nacional todavía es posible.

(*)  camilodeasis@hotmail.com   TW @camilodeasis   IG @camilodeasis1

domingo, mayo 03, 2020

Mayo




Dice verdad quien me llama ávido
y anheloso de amor de lejos.
Pues no hay otro placer que tanto me guste
como el gozo del amor de lejos.
Pero lo que quiero me está vedado
porque mi padrino me hechizó
de modo que amara y no fuera amado.
Jaufré Rudel. Cuando los días son largos en mayo. Siglo XII.

Las tres hermanas, Nona, Décima y Morta, conocidas como las hijas de la noche o Parcas, eran unas hilanderas que se dedicaban a extender el ovillo del hilo para luego ir gradualmente recogiéndolo hasta cortarlo. Nona, la menor, comenzaba a hilar mientras Décima se encargaba de extenderlo hasta que finalmente, la mayor de las hermanas, Morta, cortaba el hilo para completar el trabajo. Melancólicas, taciturnas. Infinitamente dedicadas a la eterna labor (nacimiento-desposamiento-muerte) del destino del hombre. Ese fatum o destino venía de lo antiguo. Ya los griegos le conocían como las Moiras. También tres hermanas, Cloto, Láquesis y Átropos dedicadas a la tarea de velar por el destino de los mortales. Del fatum inicial devienen las fadas o hadas que tanto nos han acompañado desde antes de nuestra creación, como destino humano que somos. Décima estaba dedicada a velar por el matrimonio del mortal hombre quien encontraba en su semejante, fatae, femenina, la acompañante en su recorrido de lo inevitable por el transcurrir de la vida. El Destino (fatum) estaba encarnado por hadas quienes se dedicaban a proteger la vida del silvestre mortal a quien se le complacía en casi todos sus deseos. Se dice en los encuentros mistéricos que Décima alargaba el hilo de la vida y jugaba con la suerte del hombre mientras establecía una bien estructurada y melancólica melodía para observar cómo se cumplía el destino del hombre. Posiblemente la métrica de sus cantos en octosílabos hacían rimar los diez versos (diez meses) donde el primero coincidía con el cuarto y el quinto, el segundo con el tercero, mientras el sexto se vinculaba con el séptimo y el último, y finalmente, el octavo coincidía con el noveno. Ese aparente azar de versificación era también la aparente libertad de que disponía el mortal para realizar su vida. Las tres hermanas o tria fata (de las que derivan su origen de fatum-fata-fada-hada) dieron al mortal hombre el verso para que se acompañara y a la vez acompañara a la Musa. Por ello los primeros aedos y luego trovadores, bardos, juglares y decimistas, fueron seres que quedaron “hadados” o a merced del destino u oráculo de estos seres de la noche. Seres que ya existían mucho antes de nacer los bosques, ríos y lagos. Por ello, en el tiempo de los días más largos del año, llamado de mayo, los trovadores cantan a los árboles del bosque a donde fueron a esconderse las hadas cuando éstos nacieron y ocuparon todos los espacios. Una antigua tradición, ya casi olvidada, habla del culto y adoración al árbol de mayo (axis mundi) que no es más que el árbol cósmico de todas las antiguas culturas de la humanidad. A él se dedican todas las fiestas como representación de la fertilidad (fálico) que fecunda lo femenino. Por eso el tiempo que nosotros conocemos como de mayo ha sido siempre el mes que abre a la vida la manifestación del nacimiento, de lo iniciático y que se desposa y fertiliza con el fatum-fata-fada-hada. Y por ello las distintas religiones han siempre modificado esas manifestaciones, restándoles importancia o imponiendo sus propios modos de interpretación.
Cantan las hadas y dejan hadados a los hombres en su versificación cuando en mayo los árboles se abren a la vida plena y donde también lo femenino se deja penetrar, fecundar para que fertilice esa semilla. Y entonces a lo largo del tiempo y hasta mediados de septiembre (séptimo verso) decae la Décima para morir en el frío del último mes (diciembre). Canten ahora los decimistas sus versos hadados para que el árbol, ahora en cruz, eleve sus copos hasta tocar lo cósmico de la vida.

miércoles, abril 29, 2020

Resentidos sociales

Lecturas de papel

Resentidos sociales

Juan Guerrero (*) 

  Fue en la madrugada del 27 de febrero de 1989, cuando comenzaron las protestas por el aumento del pasaje de usuarios del servicio de transporte, en Guarenas, ciudad dormitorio cercana a Caracas.

 Rápidamente las protestas se propagaron por otros sectores hasta desembocar en la capital del país y transformarse en saqueos, que terminaron el 8 de marzo con una serie de acuerdos entre el gobierno, los trabajadores y empresarios.

  La cantidad de muertos aún sigue sin ser determinada con precisión, miles fueron sepultados de manera anónima en un sector del cementerio municipal llamado, curiosamente, La Peste. La anarquía reinante protagonizada por una población hambrienta se convirtió en actos de pillaje y vandalización.

  En Venezuela resulta un fenómeno sociológico la práctica cuasi justificada por gran parte del liderazgo político para que la población se dedique, tanto a invadir la propiedad privada como aquella pública, y de saquear comercios y empresas bajo el argumento del hambre y la falta de vivienda.

  Por lo menos desde la segunda parte del siglo XIX, se registran las primeras ocupaciones de espacios privados y la construcción de tugurios y después, la ranchificación de extensas zonas del país, en las periferias de las nuevas ciudades, por parte de una población necesitada de asistencia por parte del Estado.

  Si bien puedo entender, comprender y reclamar el derecho humano de esas inmensas mayorías de venezolanos en extremas condiciones de pobreza, que buscan sobrevivir, no puedo justificar jamás las prácticas de invadir terrenos, casas, y de saquear comercios y empresas.

  Porque, como una y otra vez ha sido demostrado, significan, en primer lugar, “pan para hoy y hambre para mañana”además, -peor y criminal- siempre existe una motivación política externa de quienes, en principio, protagonizan los reclamos y protestas.

  En los saqueos de 1989, del llamado Caracazo,inicialmente, las protestas por el aumento del pasaje, consecuencia del decreto presidencial por el aumento de la gasolina, habían sido “espontáneas” en la ciudad de Guarenas. Pero la realidad indicó, años después, que no fue cierto. De manera estratégica, dirigentes de grupos radicales de izquierda, entre ellos de los grupos de guerrilla urbana, entre otros, planificaron las revueltas, utilizando a la población como punta de lanza.

  Esto lo indicamos porque, después de más de 30 años, se sigue usando a la población para ejecutar actos de transgresión contra la propiedad privada bajo el eterno argumento del hambre y la necesidad de un techo. Esos principios humanos básicos siempre van a ser “comprados” por quienes lo padezcan, toda vez que son necesidades básicas de sobrevivencia. Además, la justificación para hacerlo viene formulada desde argumentos, tanto de justicia social (político-ideológica), religiosa y hasta moral. Por eso en la Venezuela del siglo XXI se siguen las mismasprácticas, casi inviolables, que desde la Guerra Federal se hacían por quienes quedaron literalmente desnudos después de ese conflicto bélico.

Hoy presenciamos, dolorosamente, la misma práctica en innumerables pueblos, caseríos y campos, donde la población se dedica a saquear los comercios de sus mismos vecinos que durante años conocieron. Incluso negocios de turismo que nada tienen que ver con los reclamos por alimentos, como en la isla de Margarita donde ha sido saqueado todo un hotel. Camas, colchones, televisores, aires acondicionados, lámparas, entre un sinnúmero de objetos que, obviamente, no se comen. 

  Lo triste es enterarnos que los dueños del inmueble durante años compartieron con sus “expropiadores”. Les planificaban cursos para que sus hijos se formaran, ayudaban en el ornato y mejoramiento de las vías de acceso al pueblo, entre otros aportes. 

  Es que si bien, como lo indicamos, podemos entender los justos reclamos en quienes padecen hambre, no es el panadero de la esquina quien va a resolver la tragedia nacional del hambre ni la falta de vivienda, tampoco el drama de las insuficiencias sanitarias ni de medicinas, mucho menos la mentalidad marginal en millones de venezolanos y peor aún, del populismo de la dirigencia política que impera, tanto en el régimen socialista totalitario como en los grupos y sectores que se le oponen.

  Lo dramático, lo sencillamente espeluznante, es ver cómo nos acercamos paulatinamente al borde del barranco de la anarquía, de la ingobernabilidad total que aumenta conforme las soluciones no se vislumbran en el corto plazo.

  Permitir los saqueos, azuzar a la población para que se conviertan en delincuentes y corruptos y sigan la práctica ancestral deleznable de robar a su semejante e impedirles con ello que puedan identificar a su verdadero enemigo: el régimen social-comunista instalado en Miraflores, es sencillamente criminal y convierte a quien lo promueve, en delincuente político e instigador del odio y el resentimiento social.  

(*)  camilodeasis@hotmail.com   TW @camilodeasis   IG @camilodeasis1 

miércoles, abril 22, 2020

Peste populista


Lecturas de papel

La peste populista

Juan Guerrero (*) 

  Si algo de ideología posee el pensamiento populista es que representa la marginalidad del mundo de las grandes masas, esto es; la muchedumbre que no tiene rostro, ni individualidad y por lo tanto, siempre ha sido manipulada porque tiende a ello para su sobrevivencia.

  Digámoslo abiertamente: el populismo es el pensamiento de los marginales. Y los marginales tienen su propia configuración del mundo a partir de sus necesidadesprimarias, que son, como ya lo han demostrado los estudios sociológicos y antropológicos por más de dos siglos, elementales y de sobrevivencia.

  El populismo representa al pensamiento marginal, por eso las muchedumbres se sienten tan bien representadas con los liderazgos que permanentemente les explotan su lado más débil, la emocional ingenuidad de la superstición a partir de sus carencias, y cuando estas se exacerban, encontramos la banalización y el fanatismo en sus expresiones más extremas, sea en los discursos de políticos como en los temerarios regímenes militares totalitarios, de cualquier tendencia, donde la marca permanente viene dada por el continuo control social.

  Por eso la pandemia de este siglo ha sido tan prodigiosa al dejar al descubierto a tanto liderazgo político populista. La mentalidad marginal del populismo se ha extendido por el mundo y ahora su velocidad aumenta conforme la peste avanza. No es gratuito ni casual todos los acontecimientos que se están observando en los últimos meses. Las restricciones de circulación, los controles sociales y el aumento de las prohibiciones a los ciudadanos para encontrarse en sitios públicos, conforman toda una estrategia que está siendo ensayada y será puesta en práctica usando como excusa el contagio inminente.

  Ya el famoso instituto de tecnología de Massachusetts, MIT, publicó un estudio donde señala que para los próximos meses y posiblemente 2 años, los paradigmas sociales tradicionales de socialización estarán virtualmente cambiando y adecuándose, posiblemente, al modelo de la vida en la sociedad japonesa, que realiza su actividad social generalmente en sus hogares. Los actos públicos de eventos con miles de personas, serán algo raro y quizás tiendan a desaparecer.

  Como quiera que sea esta visión de una nueva sociedad encerrada en sus hogares y controlada desde oficinas virtuales gubernamentales, hace tiempo se practica en países como China y Corea del Norte. Pues bien, este modeloorwelliano, con sus ajustes para adecuarlo a las diferentes sociedades, será muy posiblemente el modelo que se verá en los próximos tiempos.

  En varios de mis escritos he estado adelantando sobre la llamada sociedad de la servidumbre que se desarrolla en China y otros países, como India. Parte de la fuerza laboral en esos países, generalmente viven una realidad, que, si bien no podemos catalogar como de esclavos, a modo tradicional, al menos deben ser calificados como modelos de servidumbre. Las retribuciones básicas que reciben, de alimentación, un techo común y una vestimenta igual para todos, les presenta como los nuevos siervos de la humanidad.
  Ese modelo, con algunas adaptaciones, lo veremos en sociedades que tradicionalmente se han destacado en la defensa de los derechos humanos, cívicos, políticos o de las minorías. Usando la excusa de la peste los gobiernos de los países industrializados cambiarán a sistemas políticos un poco más autoritarios, restrictivos y censores de los derechos ciudadanos.

  No es nada extraño que estemos siendo protagonistas del fin del dominio energético del petróleo y sus derivados,como combustible que por casi dos siglos movió al mundo industrializado. 

  La era del mundo digitalizado y robotizado necesita de otras fuentes de energía mucho más dinámicas, actualizadas y competitivas. Países como Arabia Saudí o Venezuela, con inmensas reservas petroleras mostrarán en el futuro cercano sus pozos y campos petroleros como museos antiguos y olvidados. 

  Como hemos afirmado en otros momentos, la peste siempre ha perseguido al hombre de todos los tiempos. Al final, siempre ella le ha impulsado a buscar nuevos horizontes en su eterna lucha por la sobrevivencia de la misma especie humana.

  Las pestes siempre han traído cambios paradigmáticos para el bien de la humanidad. Este Nuevo Orden Mundial que se avecina, inicialmente tendrá un tiempo de oscuridad marcado por conflictos sociales, políticos, económicos, y por las inmensas migraciones que deberán adecuarse a los sistemas de controles, tanto por ser mano de obra barata (los primeros trabajadores serviles) como en las relaciones sociales, todas marcadas por la peste, que será usada por todos los gobiernos y regímenes, para el control social.

  El Nuevo Orden que se impondrá gradualmente no va a tener, políticamente hablando, ideología alguna. El mismo concepto como tal, va a desaparecer del escenario privilegiado que disfrutó en siglos pasados. Lo que sí prevalecerá son dos grupos muy bien definidos: la inmensa población laboral en concentración de masas socialmente estratificadas, y la ampliada élite que controlará a estos serviles. Unos disfrutando de los medios tecnológicos masificados y abaratados, y aquellos formando a la nueva casta, sin mucho despliegue cibernético y en la tradición humana de la educación gerencial, y la socialización de sus pares controladores.

(*)  camilodeasis@hotmail.com   TW @camilodeasis   IG @camilodeasis1