viernes, junio 12, 2026

Casi casi

 

Para llegar a la casa de Luis, el viejo minero, había que tomar la vía hacia Guri hasta la Encrucijada del kilómetro 70 y después desviarse por una carretera semi asfaltada que empalmaba hacia el paso del río Caroní, que conectaba con la carretera vieja haciaUpata. Antes del cruce del río, se tomaba por un desvío y comenzaba la aventura por unos atajos y senderos de tierra arcillosa hasta la casa de Luis. La guía de orientación eran los inmensos pinos que su esposa, Antonia, había estado sembrando con paciencia y esmero durante años. Ella vendía ropa a los mineros, también hacía comida y de vez en cuando, alquilaba habitaciones. Luis improvisó un muelle y ahí los mineros dejaban sus viejas chalanas al cuidado de los esposos. 

 

Llegar al refugio de Los Pinos de Luis siempre era grato. Nos recibían con la sonrisa a flor de labios y con Luis contando historias de sus ‘compinches’ que se adentraban río arriba buscando oro y diamantes.

Hacía poco tiempo que había abandonado la minería y se dedicó con Antonia a su plantación de pinos y dar servicio a sus amigos mineros. Cuando llegaba a su refugio, mi obsesión era toparme con un gran diamante mientras tomaba prestado su suruco. Él me guardaba montones de arena y piedras a la orilla del río para que los limpiara. Del giro y giro del inmenso colador quedaban en el suruco, cientos de pequeñas piedras unas más brillantes que otras: verdes, rojizas, azuladas, negras, aplomadas, entre la tierra arcillosa y amarillenta adherida a las piedras. Y cuando tomaba la que más brillaba y preguntaba al viejo minero, la respuesta siempre era la misma: “Esa piedra es un casi casi”. 

No era un diamante, pero tampoco era una piedra cualquiera. Brillaba, tenía forma y despedía una bella luz con el reflejo del sol, …pero no era un diamante. Estaba en eso que los mineros artesanales de la Guayana llaman, ‘proceso’ para convertirse en una piedra preciosa que con el tiempo terminaría, tal vez, convertida en diamante. Con Luis conocí las historias de los mineros de la Guayana: su obsesión por encontrarse con una veta de oro, la pasión por la aventura, la ilusión que les acompaña en su precaria jornada de los días que pasan sin hallar el brillo diamantino o el áureo cochano al fondo del suruco. También Luis me comentaba la persecución de los militares que les confiscaban sus herramientas y chalanas. Para devolverlas siempre era la misma orden que ellos cumplían a regañadientes: dejarles sacudir la extensa alfombra de nylon en la chalana por donde bajaba la tierra arcillosa y amarillenta con las piedras, que caían al suelo en cientos de pequeños pedazos de oro.

Eran los años finales de los 80 del siglo pasado y desde hacía casi una década ya era costumbre escuchar en Puerto Ordaz, que los guardias nacionales se comportaban de manera corrupta en medio del inmenso laberinto de abandono que es la Guayana venezolana. La minería artesanal que se practicaba al sur del país progresivamente se fue descontrolando y anarquizando, pasando a control de militares corruptos quienes permitieron la penetración de los ‘garimpeiros’ desde Brasil y posteriormente, los grupos guerrilleros colombianos, tanto de las FARC como del ELN. Los mineros artesanales desaparecieron o se convirtieron en ‘oro de sangre’ al servicio de grupos del crimen organizado y bandas criminales dependientes de militares de alta jerarquía y de políticos corruptos. Todo este panorama terminó en la total anarquía de lo que después, en los años del siglo XXI se ha dado en llamar, El Arco Minero de Guayana. 

 

Desde los años 80 del pasado siglo los pueblos mineros del sur de la Guayana fueron tomados por la minería ilegal que construyó campamentos donde los mineros artesanales convivían con aventureros, garimpeiros, guerrilleros y prostitutas venezolanas, colombianas y dominicanas. Para esos años ya el Colegio de Médicos del estado Bolívar alertaba sobre la proliferación de tipos de enfermedades de trasmisión sexual altamente contagiosas, como la gonorrea, sífilis y VIH-SIDA. Por su parte, la Universidad Nacional Experimental de Guayana, a través de su Centro de Investigaciones Ecológicas de Guayana, presentaba estudios donde demostraba la contaminación, por mercurio, en el bajo Caroní, por la descontrolada actividad minera y la deforestación de grandes extensiones del bosque y selva tropical. Los estudios llevados a cabo durante años por especialistas, muestran el inmenso ecocidio y advierten del inminente peligro de contaminación por mercurio de la población y riesgo de desaparición de las fuentes hídricas en la Guayana. 

 

Lo alarmante no es tanto la pérdida del material aurífero, diamantífero y piedras preciosas en manos de terceros para el enriquecimiento personal, que obviamente es un robo y como delito debe perseguirse y sancionarse. El peligro es el daño irreversible que se está haciendo, tanto a la fauna, flora y a los habitantes de la región Guayana al contaminar con mercurio las fuentes primarias de agua dulce (alteraciones genéticas y mutaciones en los seres humanos) y la deforestación de los suelos en la cuenca de los grandes ríos.

 

La explotación minera en la región de la Guayana venezolana (estados Amacuro, Esequibo, Bolívar y Amazonas) sí es posible realizarla de manera controlada. Para ello, se creó la empresa MINERVEN(fundada en 1970), filial de la Corporación Venezolana de Guayana, hoy convertida en Compañía Venezolana de Minerales.  Con el asesoramiento de personal profesional y con el aporte de estudios avanzados, que orienten a un ajustado tratamiento ecológico del sistema amazónico venezolano es posible ordenar y desarrollar la actividad minera en Guayana. La producción minera a escala industrial se puede y debe desarrollar para beneficio social y de las poblaciones al sur del Orinoco.

Los pinos que con tanto amor y esperanza sembraron, Antonia y Luis, hoy ofrecen su sombra a la orilla del Caroní. Descansar en la fina arena del río, dejando que las ondas del agua tibia y dulce mojen nuestros pies, es ‘casi casi’ tocar la orilla del Paraíso.

 

(*)  camilodeasis@gmail.com   X @camilodeasis   IG @camilodeasis1

viernes, mayo 08, 2026

La difícil tarea de construir un Estado



Han pasado cuatro meses desde que Maduro fue ‘extraído’ de su bunker. A la fecha pocas cosas han cambiado, la gran mayoría de las estructuras del fragmentado Estado venezolano aún siguen de pie con sus antiguos jefes y otros sujetos bípedos. Pocos analistas han reflexionado sobre la permanencia de las agencias de inteligencia estadounidenses en suelo venezolano. Nada se sabe de ello. Sin embargo, el poder de la primera potencia militar-industrial del mundo se siente, y cada día la sutileza de esta presencia se cuela en las disputas que algunos ingenuos políticos siguen empecinados en restarle importancia al evento militar del 3 de enero pasado. El ‘cacareo’ ahora es un coro de malcriados y, ‘a la venezolana’: ¡Elecciones, ya!

 

Lo diremos una vez más: Estados Unidos de Norteamérica está en suelo venezolano por unos cuantos años. Esto es así porque la acción militar fueuna decisión de Estado ejecutada desde el Pentágono. Esto quiere decir que, aunque la administración del presidente Trump pase, la presencia de EEUU.permanecerá. Porque la primera potencia del mundo cuando ha decidido instalarse en territorios fuera de sus fronteras naturales, jamás pregunta ni pide permiso. Primero ejecuta y después participa a sus aliados. Eso ocurrió con Panamá, con Chile, con Granada, con Alemania, con Japón, y ahora con Venezuela. Simplemente ejecutó una acción militar y para ello no preguntó a nadie ni tampoco compartiósus planes futuros.

 

Ahora que su poder descabezó a la principal figura política y sacudió a todo el estamento militar-policial, político y económico del desolado país, ejecutará su plan a conveniencia y en los tiempos fijados desde el Pentágono. Porque Venezuela ha sido incluida, por lo que se observa, dentro del radar estratégico del Estado norteamericano y no va a ser dejado a la ‘buena de Dios’; ni a los desprestigiados administradores socialistas ni tampoco a los opositores, que no terminan de convencer de su capacidad político-económica a la administración que gobierna en los EEUU. 

 

Las elecciones se realizarán solo y únicamente cuando existan garantías reales, válidas y que convengan a los intereses norteamericanos. Es así y no de otra manera. Duele afirmarlo, pero esta es la verdad que surge de la realidad que se está viviendo. La escasa libertad y mínimos cambios que se observan se han logrado solo porque EEUU. intervinomilitarmente y se impuso por la fuerza de las armas. La idea, el plan trazado es lograr el mayor beneficioeconómico con el menor riesgo y costo, tanto de hombres como de recursos. Lo otro es un cacareo de narrativas y especulaciones de agitadores políticosque no terminan de comprender la naturaleza del poder real de una potencia militar tan descomunal. 

 

Es así y no de otra manera. Por ello, hay que ser realistas y simplemente esperar que los tiempos de las tres fases se cumplan: estabilización, recuperación y transición. Cualquier joven de escuela elemental, al revisar por las redes sociales las declaraciones de los voceros oficiales norteamericanos, entiende que este programa implica ‘tiempo’ contado en años, no semanas ni meses. 

 

Lo que ocurrió en Venezuela fue el fracaso de un Estado fallido’ destruido en 27 años de saqueo y corrupción y que dejó de funcionar como tal, a partir del 28 de julio de 2024, cuando Maduro se ‘robó’ las elecciones y se declaró, de hecho, dictador. No fue solo un burdo ‘fraude’ como comúnmente la dirigencia política opositora lo denominó. Fue mucho peor: ese día dejaron de existir el Estado y la Nación y se ejecutó la desintegración del estamento institucionalde la República. Tristemente ningún político de oposición supo asimilar semejante catástrofe para instruir a la ciudadanía. Y frente a tal grado de destrucción y barbarie, también hay que ser honestos: no todos pagarán por los delitos cometidos y, además, no todo lo robado podrá ser recuperado.

 

Es posible que en las próximas semanas ocurran eventos de cierta violencia en algunos estados del país, más por desespero y de estrategias de presión para lograr cambios en el maltrecho y diluido poder que todavía se maneja desde Miraflores. Pero elverdadero y real poder está siendo manejado con pinzas desde la embajada norteamericana en Caracas. Y los agentes de inteligencia, ¡dúdenlo! informan de todo lo que ocurre día a día, tanto dentro del oficialismo como de los grupos opositores. Unos y otros son ‘fichas sustituibles’ e intercambiables de un complejo tablero que se maneja a control remoto. Porque el poder real no tiene rostro visible y se mueve por motivos económico-financieros. Y solo un poder económico-militar como EEUU., será capaz de sentar en una misma mesa, de negociación y acuerdos, a figuras tan opuestas, como María Corina Machado, Diosdado Cabello, Magalli Meda, Manuel Rosales, Delcy RodríguezHenry Ramos AllupEnrique Márquez, Jorge Rodríguez y Juan Pablo Guanipa.

 

Hoy, y por un largo tiempo, el territorio venezolano está siendo administrado por el poderío económico-militar norteamericano. Estas tres fases iniciales marcan un tutelaje que podrá cambiarse a una ocupación solapada donde unas futuras elecciones instalen un gobierno de ‘emergencia nacional’ que dure otros 5 años. Después nos acostumbraremos a la presencia de bases militares en convenio con la nueva administración venezolana. Solo observen el desmantelamiento de las bases en suelo alemán y posiblemente de España e Italia. 

Es cosa de tiempo, corto tiempo para que sean sustituidas las actuales ‘fichas rojas’ y se establezcan las garantías jurídicas que exigen los grandesmonopolios financieros internacionales, para que el inmenso ‘chorro’ de capitales comience a fluir.

Creo que el Estado norteamericano salvó a Venezuela de una inevitable desintegración, como nación y república, que se iba a ejecutar con la repartición de su territorio, entre Rusia, China e Irán. 


(*)  camilodeasis@gmail.com  X @camilodeasis  IG@camilodeasis1