sábado, mayo 14, 2011

Ayuno académico


Triste y muy lamentable para el común de los ciudadanos la vida en la sociedad venezolana por estos días. Sobremanera cuando son los sectores sociales más respetados quienes deben manifestarse públicamente para exigir del gobierno del Estado el respeto al cumplimiento de aquello que por Ley les corresponde y es amparado por convenios entre las partes. No son ya las mejoras socioeconómicas asociadas a un contrato firmado entre el Estado y los gremios profesionales, como el de enfermeros, maestros, médicos o docentes universitarios. Es que el actual gobierno del Estado ha irrespetado a todos los gremios, sindicatos y asociaciones de trabajadores que esperan el cumplimiento de las mejoras a sus contratos colectivos firmados con el Estado venezolano.
A tal extremo ha llegado la situación que varios grupos organizados han debido acudir a la huelga de hambre para que el gobierno atienda sus justas peticiones. Esta extrema medida ya ha cobrado dos vidas en los últimos dos años.
Esta radical medida ha sido usada por los presos comunes en las cárceles, que más cabría nombrar como mazmorras por las condiciones tan inhumanas en las que estos seres se encuentran, independientemente de los delitos que hayan cometido. Huelgas de hambre, huelgas de sangre así como coserse los labios buscando ser escuchados y atendidos por el gobierno y la sociedad en general.
Esto ha sido emulado por los estudiantes universitarios así como por las enfermeras y ahora por los docentes universitarios. Los actos van desde el ayuno voluntario por horas o días, hasta los extremos de privación de todo líquido, sacarse la sangre y coserse los labios. Tan extrema medida está siendo utilizada por los grupos sociales como última solución, hasta ahora, para llamar la atención a un gobierno que, de un tiempo para acá, ha ido comportándose en sus actos institucionales, con una clara e inequívoca condición autoritaria y militarista. Estas dos condiciones son quizá los rasgos más evidentes de un gobierno que no tiene propósito alguno de rectificar pues la formación de individuos con estos rasgos, les endurece el alma y predispone psicológicamente para entender que el Otro-diferente es su enemigo y por tanto, debe aniquilarlo, bien políticamente bien físicamente. Toda la actual propaganda del gobierno del Estado está orientada a construir modelos ideológicos bélicos donde todo acto contrario y contestatario es visto como provocación y debe ser respondido para eliminar al enemigo.
La única manera donde los ciudadanos puedan tener éxito para lograr que sus justos reclamos sean atendidos, es la organización social desde las bases mismas de la sociedad. Los gremios universitarios, por ejemplo, que mantienen una justa, legal y legítima exigencia de sus derechos socioeconómicos, deben entender que están enfrentándose a una maquinaria militarista autoritaria que sabe usar los medios audiovisuales para hacer propaganda y neutralizar a las bases sociales. En este orden de ideas, los reclamos deben pasar de ser luchas focales en sitios aislados, a convertirse en manifestaciones colectivas, donde se integren los gremios, asociaciones, sindicatos y sobre todo, cuenten con la participación de las comunidades organizadas, que también están padeciendo las penurias de un gobierno del Estado que les maltrata y se burla de su buena fe. Falta de electricidad, agua potable, inseguridad, son razones más que suficientes para una común solidaridad donde el liderazgo universitario oriente unos reclamos que justifican una lucha que integre a todos.
Los universitarios no deben abandonar los sitios académicos naturales y dejarlos para que sean ocupados por un gobierno pícaro, mentiroso y oportunista. Desde las aulas, desde los campos deportivos, desde los laboratorios, desde los escenarios culturales, desde las oficinas se deben trazar líneas estratégicas que ofrezcan nuevas formas de lucha, que no sean sólo las tradicionales manifestaciones esporádicas de asambleas y reparto de volantines y pancartas. Los nuevos tiempos son de acciones comunes, colectivas, donde los ciudadanos se reconocen como tales, sean obreros, estudiantes, amas de casa, ejecutivos, agricultores o docentes universitarios frente a un gobierno del Estado que intenta frenar el avance hacia el progreso integral de una sociedad que no se dejará imponer la bota autoritaria militarista, sea de derecha o de izquierda.
(*) camilodeasis@hotmail.com twitter@camilodeasis

2 comentarios:

María Gabriela Viloria dijo...

La última parte de tu post resume muy bien lo que pienso con respecto a la lucha gremial de los profesores universitarios. Mientras no se trabaje en bloque y se logre el reconocimiento del resto de los universitarios de esa causa justa por la que se lucha... la bota opresora estará cada vez más cerca de aplastarnos. Las protestas siguen siendo muy dispersas y los paros pasivos donde los estudiantes no tienen una idea clara de por qué pierden clase puede jugarnos en contra.

Saludos!
María Gabriela Viloria Q.
@magaviq

roger vilain dijo...

Sí, así es... Un abrazo Juan, pendientes con un café y una conversa.