sábado, septiembre 11, 2010

No estaban muertos, andaban de parranda


Hace meses visité varios pueblos del oriente venezolano, entre ellos Río Caribe. Además de sus hermosas playas y bellas y espaciosas casas que recuerdan antiguas historias pude apreciar, con sorpresa, cómo acudían decenas de personas, ya pasadas las siete de la noche, a jugar bingo en la casa seccional de Acción Democrática. No sin cierta suspicacia me acerqué a indagar y observé desde su misma fachada, toda remozada y pulcramente mantenida, a los parroquianos entretenidos con su juego comunitario. Muchos hasta lucían indumentarias rojas, franelas con el nombre del presidente, del gobernador, gorras rojas con escudos y nombres de misiones.
Esta extraña, rara y misteriosa manera de convivir me hizo reflexionar sobre algo que ya desde hacía tiempo venía rondándome en la cabeza: dónde fueron a parar las bases accióndemocratistas. La respuesta la encontré precisamente ahí, en esa seccional como también en la de Caripe. Las bases de ese partido se habían ido para el PSUV. Porque cómo se explica que de la noche a la mañana esa nueva organización se encontrara con más de 7 millones de inscritos, miles de dirigentes de base, una estructura formada en cuadros de organización similar a la adeca –que de paso la tomó de la vieja estructura de los cuadros stalinistas- para hacerse de una presencia nacional que abarca hasta las zonas rurales e indígenas. Donde antes sólo llegaban Acción Democrática, la Pepsicola y la Polar, ahora se le sumaba, como por arte de magia, el PSUV. Pero además de esto, resulta bien extraña la manera como los nuevos dirigentes rojos rojitos se expresan, hablan y gesticulan. Es una copia al carbón de aquellos guapetones de barrio que de repente tenían bajo su dirección a personas ávidas de ser tomadas en cuenta. Y qué decir de las otroras bandas de cabilleros que el partido blanco organizó para aplastar a sus opositores. Recuerdo el último de ellos, un gordito de apellido Marín quien apareció en televisión con una cabilla en mano vociferando improperios contra el antiguo MVR, antecesor del PSUV. O cuando en la vieja Asamblea Legislativa de Ciudad Bolívar le lanzaron estiércol y orines a la diputada regional Pastora Medina. Esa es la gente, la misma, la igualita gente que se fue de vacaciones para el PSUV y que desde hace tiempo está regresando a su antiguo partido. Pronto se verá está realidad. Una muestra de ello será este próximo 26 de septiembre cuando se cuente la votación por partidos y Acción Democrática vea aumentado su caudal de votos como organización política. Como el Ave Fénix renace de sus cenizas. Regresa el partido del pueblo como siempre se le ha conocido y la frase lapidaria que en su momento lanzó el fundador, Rómulo Betancourt, cada vez se hace una realidad: “Adeco es adeco hasta que se muera”. No se fueron del partido, los adecos andan de vacaciones en el PSUV y ahora regresan a su casa. Bienvenidos, pues.


(*) twitter@camilodeasis camilodeasis@juanguerrero.com.ve

No hay comentarios.: