jueves, mayo 20, 2010

En el Zoo de Salloum Bitar



En cierta parte del libro escrito por Abraham Salloum Bitar (Siria, 1952-Ciudad Bolívar, 2005) Lo que somos (edición a cargo del autor, 2000), leemos: Los hombres se la pasan, confortablemente, repitiendo La Historia. Unas veces como farsa. Otras, como tragedia.
Tristemente es cierto. Para ello agregamos nosotros una palabra apenas: el Olvido. Olvidar, procuran los dirigentes y líderes políticos, religiosos y militares. Olvidar como una farsa, diríamos para poder soportar la tragedia de estar vivos. El olvido sin embargo, nos condena, como bien lo afirma Bitar, al eterno círculo donde vagamos repitiendo tragedia tras tragedia.
En Lo que somos Bitar muestra una semejanza del hombre con otras especies. Compara y no termina de asombrarse y asombrarnos de tanta similitud entre ellas. Mucho más benévolas que la nuestra. Menos trágicas y sanguinarias que la humana. También con mayor sanidad mental. Es que esta imagen de esquizoides perfumados nos acompaña siempre. Estructurada en dos partes, dos momentos, el libro del cual comentamos incorpora un inicio (Lo que somos) con poemas cortos referidos a animales. De quienes extrae su esencia y en apenas tres versos delinea el ser del animal, su esencia y sentido trascendente.
La estructura utilizada por Abraham Salloum recuerda a los antiguos haikai de la tradición china. Poemas juglarescos que remiten a la naturaleza y sus habitantes, compuestos por textos poéticos de tres versos.
Me interesa en la poética de Bitar el uso de la palabra. Ésta aparece en su cuadratura exacta. En su sentido etimológico referido a proporcionalidad. Y esto es así por la formación inicial del poeta, su vinculación con la matemática. Por eso su palabra es exacta, serenamente calmada en su cohesión y coherencia internas. Existe una lógica escritural que da sentido a los temas abordados. Así, recuerda en parte a las fábulas de Esopo o a los gráciles y bufescos dibujos que a mediados del ‘800 realizó Grandville para abordar las escenas de “vida pública y privada de los animales” y la animalidad política francesas. Esas caricaturas de seres con cuerpos humanos y cabezas de animales generaron la irá del “poder” contra el artista.
En los textos poéticos de Abraham Salloum Bitar la esencia, lo óntico, viene presentado por una vida animalesca que se describe en su segunda parte. Es allí, en Cómo somos, donde se verifican las claves de un discurso poético con referencias a la cultura árabe más trascendente, con símbolos que se incrustan en una lectura inicialmente difícil y de metáforas cerradas que indican el sentido filosófico último en la arquitectura poética de este escritor. Los títulos en esta segunda parte de su libro, acaso introducen una incógnita, una duda o acertijo que posteriormente se acentúa en la lectura de una aparente descripción que a su vez, supone otra lectura que paralelamente se sitúa en la paradoja existencial.
Habrá que esperar en los tiempos venideros una razón segunda que permita abordar con mayor certeza la densidad de un escritor, cuya poética es verdaderamente trascendente y en cuyos versos aparece la sombra silente de un tipo de hombre desnudado en su esencia pero a la vez, mostrado en su intensa fragilidad y emoción de ser en lo que somos algo más que humanos.

1 comentario:

barbara dijo...

...abraham!!! qué tiempos aquellos..encuentros, café, poemas, delirios,amigos, amores, calles estrechas, una comida, el cobijo de un techo hermoso...en fin..el mundo del poeta...grandioso